Fundación Mutua apoya el desarrollo de formación profesional entre jóvenes- Blog Vidas Cruzadas
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Talento juvenil en energías renovables

Adrián se ha formado como técnico de energías en el Programa Jóvenes Profesionales II

Adrián Yébenes es uno de tantos jóvenes españoles que buscan un oficio o profesión para ganarse la vida, pero también es uno de esos jóvenes españoles que ven el futuro incierto. Para él, y para otros y otras como él, la Fundación Mutua Madrileña junto con Fundación Exit y la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía (Agremia) han creado “Jóvenes Profesionales II”, un programa formativo para chicos y chicas de entre 18 y 25 años en situación de vulnerabilidad. El programa les capacita como técnicos de instalaciones de energía del hogar y da continuidad a otro que, con el mismo nombre, formó a 96 jóvenes entre 2011 y 2018 en reparación de carrocería de automóviles.

Adrián tiene 24 años y ha ido buscándose la vida como camarero, vigilante de seguridad, dependiente en una tienda de segunda mano… A finales de marzo de 2021, una firme decisión suya unida a una carambola del destino, le puso en bandeja lo que se está convirtiendo en su profesión: “Dejé la carrera de Geografía e Historia porque necesitaba tener una forma de ganarme la vida. Y estaba trabajando en una tienda de segunda mano y haciendo a la vez un curso de fontanería porque me gusta mucho todo lo relacionado con instalaciones energéticas. Y un día, justo antes de Semana Santa, le dije a mi padre que dejaba la tienda para formarme mejor. Casualmente, esa misma tarde, él se enteró por su jefe de este programa que ofrecía formación técnica de fontanería y calefacción-climatización doméstica. Ni lo dudé. Mandé mi curriculum, tuve una entrevista en Fundación Exit y me seleccionaron rápidamente. Fue alucinante, la verdad”.

En junio, y una vez terminadas las 500 horas de formación en la Escuela Técnica de Instaladores de Agremia, Adrián se mostraba feliz con los resultados que obtuvo: “La nota más baja que tuve fue un 8,75 pero, en general, saqué nueves y dieces. Fue muy intensivo y extensivo. Nuestro profesor de Agremia era muy bueno y, aunque aún no somos maestros de nada, vimos de todo”.

Con esta formación, los participantes quedan capacitados para trabajar en fontanería y en la reconversión de sistemas de calefacción en viviendas y edificios, teniendo acceso a oportunidades de empleo reales en un sector no afectado por la crisis del Covid-19. Además, completan su formación con prácticas. Adrián fue seleccionado por la empresa ISTA (líder en el sector de la medición y facturación de consumos de calefacción, agua y otros consumos energéticos) para formarse in situ durante las 160 horas de prácticas que le corresponden y ahora le acaban de ofrecer un puesto de trabajo: “Sabía que era muy posible conseguirlo tras las prácticas. Lo he aceptado, por supuesto, pero también quiero seguir avanzando en mi formación. Me apetece mucho estudiar aerotermia y ojalá pueda hacerlo en Agremia”.

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Las inquietudes de Adrián se han vuelto imparables. Atrás quedaron sus sueños de niño: “De pequeño quería ser Indiana Jones y adoraba la arqueología y los dinosaurios -ríe al recordarlo-. Pero era un sueño y eso no te da de comer. Sin embargo, ahora sí me veo en un futuro sacándome el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), que ya había empezado a estudiarlo por mi cuenta y montando una empresa de aerotermia. Tengo claro que las energías renovables son el futuro y quiero exprimir al máximo la oportunidad que me ha dado el Programa Jóvenes Profesionales II”.

Adrián, que asegura que un día acabará por capricho la carrera que empezó en la Universidad Complutense de Madrid, da las gracias a su familia por haberle entendido y apoyado siempre: “De hecho estoy aquí por mi padre y él, como es comercial de calderas, me resuelve muchas dudas”. Y reconoce que con el resto de sus compañeros se llevó muy bien: “Teníamos muy buen rollo en las clases y hacíamos las prácticas juntos en grupos”.

La beca que reciben los jóvenes para no tener gastos derivados de su estudio cubre también una formación complementaria en habilidades, competencias transversales y marca personal, que facilitarán su incorporación laboral, por parte de un técnico de Fundación Exit, que también se ocupará de su seguimiento durante todo el proceso formativo: “La verdad es que no puedo estar más satisfecho con este programa y estoy muy agradecido a la beca de la Fundación Mutua, a Exit y Agremia. Conmigo han acertado al 100 por 100. Y me parece muy oportuno que apoyen los oficios porque casi todos los chicos de mi generación piensan solo en hacer carreras universitarias y eso es por el desconocimiento que existe sobre otras salidas laborales”.

Programas como éste pueden lograr que las escalofriantes cifras de abandono de estudios bajen: uno de cada cinco jóvenes españoles (17,3%), dejan los estudios frente al 10,6% de media en el resto de Europa, según Eurostat. Además, dos de cada cinco jóvenes españoles menores de 25 años no tienen trabajo (41,7%), frente al 14,1% en el resto de Europa, según la misma fuente; Adrián, muchos otros chicos y chicas y la sociedad en general lo agradecerán: “En bachillerato, los colegios te llevan a visitar universidades, pero no te llevan a centros de formación de energías, fontanería… Así que ojalá haya muchos más Programas Jóvenes Profesionales como éste”.